Un camino hacia el norte. Un pueblo sepultado por la ceniza. Una cueva que devuelve el sonido.
Ocho piezas para Lost Mine of Phandelver, en el orden en que la aventura las pide. Grabadas de noche: sintetizadores analógicos, coros de mellotron, una caja de música. Reverberación larga y ningún pulso percusivo — cada pieza va en bucle y está hecha para quedarse sonando bajo la mesa toda una velada.
Segundo volumen de Background Music for Tabletop RPG, tres años después del primero. JDREC-008.